
Esta es la historia de un perro pelado. Él era muy pequeño y no tenía cabello.
Un día cuando el perro pelado estaba deprimido se recostó en su cama, en eso se preguntó como sería ser una llama, como sería tener el pelaje esbelto y suave, y así se quedó pensando con los ojos cerrados hasta que se durmió y soñó que era una llama lanuda. Se quedó soñando lo mismo por tres años seguidos hasta que un día le creció el bigote.
Daniel Quilca Aguirre (5to año de primaria)

